- Se ahorra agua (100 litros para ducha/300 litros para baño)
- Se desgasta menos el PH de la piel
- Se ahorra tiempo
- Se ahorra electricidad/gas al calentar menos agua
- Es más higiénico (el agua se lleva la suciedad, en lugar de quedarse estancada)
- Tiene un efecto estimulante, al contrario que el baño, que más bien adormece
- Es más refrescante, lo cual es positivo teniendo en cuenta nuestro clima
Todas estas características muestran el lado positivo de las duchas, aunque en mi opinión todo tiene sus pros y sus contras. Es cierto que la ducha tiene estas ventajas, sin embargo, hay ocasiones en las que el baño resulta más apropiado, como es el caso de la higiene de bebés o niños pequeños.
También depende como hemos mencionado del clima, ya que en lugares fríos un baño caliente puede resultar gratificante; así como del momento del día, ya que como hemos destacado, el baño tiene un efecto relajante que podría beneficiar en los momentos previos al sueño.
En definitiva creo que la ducha tiene diversas características que la hacen más adecuada, aunque cabe tener en cuenta que no es la única opción válida.
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